
La frase “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, se mantiene viva en la cultura popular gracias a su significado claro y contundente sobre justicia y el reconocimiento de la autoridad o los méritos de cada persona. Se trata de una frase que invita a reconocer lo que le corresponde a cada uno y, a su vez, a actuar de manera justa, honrando derechos y logros individuales. De allí que, si nos sumergimos en el derecho, encontramos otra frase homóloga al referirnos a la esencia indubitable de lo que representa la Justicia, que no es otra virtud que la que existe cuando se tiene la voluntad constante de dar a cada uno lo que le corresponde. Así pues, como parte del léxico jurídico, es aquel sentimiento de honradez que rige la conducta y hace respetar justamente todos los derechos de los demás. Y, es con Domicio Ulpiano que surge la más conocida definición de justicia: «La justicia es la perpetua y constante voluntad de dar a cada uno su derecho».
Sirvan las líneas anteriores para enmarcar el firme propósito de expresar mi más sincero reconocimiento y profunda admiración por su destacada trayectoria periodística al Licenciado ENRIQUE LOPEZ ALFONSO, periodista y comunicador venezolano, quien es un apreciable creador de contenido, ancla de televisión en “Luz TV Internacional” y coordinador de medios. Es reconocido por su labor pedagógica, en el “Curso de Locución Multimedia en Venezuela”, y por ser imagen acreditada del periodismo digital del país. Quien, a lo largo de los años, con su labor ha sido un testimonio inquebrantable del significado de desempeñarse con verdadero profesionalismo, ética y rectitud, aun cuando para todos los ciudadanos de Venezuela y del mundo es bien claro y por tanto difícil el escenario mediático inconstante y numerosas veces complejo. Su información y comunicación llenas de pertinencia se convierten en un faro cuya luz destella seriedad y veracidad. No se ha quedado en un simple transmisor de informaciones, debido a que ellas están argumentadas con su compromiso y su investigación meticulosa, su acato a los hechos y su tenaz indagación de la verdad. Esa conducta le dignifica el trabajo periodístico, que da como resultas una prestación invaluable para la sociedad venezolana, vigorizando el derecho constitucional de una a información libre y transparente.
Debo hacer un paréntesis en mi escrito, una pausa, pero sería un error no hacerla. El pasado 24 de junio de 2026, lamentablemente nuestro país fue víctima de una impresionante tragedia producto de dos terremotos que nos llenaron de un luto nacional. La ciudadanía toda se hizo solidaria no solo en sus sentimientos sino en la participación multitudinaria para rescatar las personas que sufrieron de tan importante y destructivo fenómeno tectónico de la naturaleza. Desde esa fecha las informaciones han sido ofrecidas por diferentes fuentes periodísticas. He allí una nueva muestra del deber ser del periodismo: la Verdad.
Los periodistas y comunicadores sociales han demostrado una vez más la importancia de sus labores, que sin lugar a duda se refleja en frases como: “Hacer periodismo profesional tiene consecuencias. No hacerlo tiene muchas más.” (Que debo expresar, en honor a la verdad, la conocí de boca del Licenciado Enrique López Alfonso). Como es sabido, el 27 de junio de 2026, según lo previsto históricamente, se celebra en Venezuela el “Día del Periodista”, en homenaje a la primera edición de “El Correo del Orinoco”, fundado por Simón Bolívar en 1818 como un medio para difundir ideas revolucionarias durante la guerra de Independencia.
Ese 27 de junio, el Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Caracas, tenía previsto realizar un reconocimiento especial a los comunicadores sociales por su compromiso con la libertad de expresión y el ejercicio de un periodismo independiente. Sin embargo, resulta difícil hablar de una celebración en medio de la tragedia que enluta al país. Los acontecimientos ocurridos en los días posteriores dejaron como consecuencia el fallecimiento de varios profesionales del periodismo, una pérdida que enluta a toda la sociedad venezolana. En este momento de profundo dolor, expresamos nuestras más sinceras condolencias y sentimientos de pesar a los familiares, amigos y colegas de Melissa de Sousa Visconti, Oriana Guedez, Sinaí Rivas, Javier (Jariver) José Rodríguez, Emilys Sánchez, Adriany Matute, José Ángel Rivero y Lissi Contreras, rogando a Dios que les conceda el descanso eterno y fortaleza a sus seres queridos ante tan irreparable pérdida.
Como podrán imaginarse, ante ese escenario de sentimientos encontrados, me ha sido muy difícil el ordenar y elaborar estas líneas, tratando de no herir difidencias e insistir en felicitar, muy respetuosamente a TODOS los periodistas por su sapiencia y tenacidad en esa lucha eterna por lograr el debido cumplimiento del derecho constitucional de una a información libre y transparente. Por eso y mucho más: Honor a quien honor merece y “Al Cesar lo que es del Cesar”.
“Porque comunicar, siempre tiene efectos secundarios”. (Manuel Campo Vidal.)
«El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad». (Gabriel García Márquez)
“El periodismo que dignifica la profesión es aquel que sirve a la parte más noble del ser humano y aporta a la vida de la sociedad, que impulsa cambios y hace mejores a las personas”
(Javier Darío Restrepo)
Canadá, 9 de julio de 2026
