A propósito de la llegada de María Corina Machado y de la demanda generalizada de los ciudadanos dentro y fuera del país de lograr alcanzar la unidad nacional, para construir la nueva Venezuela, me atrevo a considerar lo siguiente Ético y necesario es honrar el acuerdo suscrito en las primarias. Es imprescindible hacer memoria en medio de la turbulencia política para restituir lo acordado frente al país. Como dicen, lo prometido es deuda.El 4 de agosto de 2023 se marcó un hito en el accidentado trayecto de la política venezolana. En un contexto signado por la fragmentación del liderazgo opositor y el escepticismo ciudadano, los 13 candidatos inscritos para la elección primaria de la Plataforma Unitaria Democrática y otros sectores firmaron un documento estratégico de trascendencia histórica: los «Principios Comunes del Programa Mínimo de Gobierno de Cambio, Unidad y Reconstrucción Nacional».
Promovido y acompañado por la Comisión Nacional de Primaria, este acuerdo no fue una mera foto protocolar ni un trámite formal, sino un contrato social y político preelectoral diseñado para blindar la gobernabilidad democrática, garantizando que el rumbo estratégico del país tuviese una brújula compartida.
El consenso alcanzado por los 13 aspirantes se articuló sobre pilares fundamentales para responder a la severa crisis multidimensional que atraviesa Venezuela:
Atención a la emergencia y viraje económico: El documento prioriza la atención inmediata a la Emergencia Humanitaria Compleja, reconociendo la vulnerabilidad de las familias venezolanas como la urgencia número uno. En el plano macroeconómico, plantea la estabilización de la moneda y el paso gradual desde un modelo rentista estatal centralizado hacia una economía diversificada del conocimiento, donde el sector privado y la innovación jueguen un rol dinamizador.
Reinserción internacional y transición energética: Frente al aislamiento geopolítico, los aspirantes acordaron la inmediata reinstalación de Venezuela en los mercados e instituciones financieras internacionales. Asimismo, el pacto asume el compromiso de insertar al país en la transición energética global, adaptando el potencial petrolero y de energías limpias a los estándares internacionales.
Garantías constitucionales y reformas de fondo: En la dimensión política e institucional, el acuerdo establece compromisos categóricos: garantizar la liberación de los presos políticos y la restitución plena de las garantías constitucionales, abolir la reelección presidencial indefinida para rescatar la alternabilidad democrática, descentralizar y reinstitucionalizar el Estado venezolano.
El protagonismo independiente y la lucha contra la partidocracia.
La trascendencia histórica de este acuerdo radica en la unidad expresada por 13 visiones distintas del espectro opositor. Este compromiso fue firmado de forma presencial o virtual por María Corina Machado, César Almeida, Luis Farias, César Pérez Vivas, Tamara Adrián, Andrés Caleca, Henrique Capriles, Carlos Prosperi, Delsa Solórzano, Andrés Velásquez, Freddy Superlano, Roberto Enríquez y Gloria Pinho.
Un punto importante de este proceso fue la participación y resistencia de los candidatos y sectores independientes, quienes pusieron su nombre a consideración y se mantuvieron firmes por lograr la realización del proceso a pesar de las desventajas y los obstáculos impuestos por la partidocracia y los esquemas tradicionales del ejercicio de la política. Estos hombres y mujeres dignos lograron sortear los intentos de liquidar las primarias. Todo este complejo entramado de voluntades y la superación de escollos fue posible gracias a la actuación profesional, seria y comprometida del Dr. Jesús María Casal junto a un equipo de venezolanos altruistas al frente de la Comisión Nacional de Primaria.
La vigencia del acuerdo en esta coyuntura actual, no puede suprimirse o ignorarse.
En el contexto político actual, este acuerdo cobra una vigencia de carácter obligatorio y reivindicatorio de la permanentemente convocada sociedad civil. Fue precisamente este pacto el que le otorgó la legitimidad de origen y el sustento unitario al liderazgo de María Corina Machado tras la polémica, pero efectiva contienda.
No es admisible que los miles de movimientos independientes y sociales que hacen vida en todo el país y el exterior, protagonistas del quiebre del modelo socialista y derrota de Maduro aun continúen siendo ignorados o relegados por la clase política tradicional excluyente, sectaria y manipuladora.
Por eso entendemos e interpretamos que el discurso motivante de María Corina a días de su regreso en su primera alocución al país y al mundo, se fundamentó de manera acertada en el trabajo de muchos venezolanos que han dedicado años al estudio y difusión de la necesidad de instaurar de abajo hacia arriba un nuevo modelo de estado de poder descentralizado, un estado moderno que limite el poder de los gobernantes que consolide la municipalización que permita el desarrollo y la generación de riqueza de acuerdo a las potencialidades de cada región que de salud, educación y bienestar a todos los venezolanos
La reconstrucción de Venezuela exige romper con el control y monopolio de los partidos de siempre y de aquellos que nacieron a la sombra de la inefable era revolucionaria: los sectores independientes no pueden ser convidados de piedra ni víctimas del sistema imperante, sino protagonistas directos y corresponsables en el diseño, conducción y construcción del país que queremos.
Reivindicar el compromiso del 4 de agosto de 2023 es una de las garantías de que el cambio democrático sea una gesta verdaderamente incluyente y tomar literalmente la propuesta de la Rebelión de las Regiones Somos Todos y la de muchos otros sectores que coinciden en sus postulados y planteamientos de fondo, son la garantía de éxito de la naciente sexta república, sustentada en la ética, el ejercicio verdadero del poder ciudadano y los valores democráticos, de justicia, paz y progreso , sin dejar a un lado el compromiso de reivindicar e indemnizar a las víctimas de las atrocidades cometidas en la era revolucionaria y el deber de recuperar el dinero robado a los venezolanos por la voracidad del centralismo y militarismo exacerbado protagonista del escándalo de corrupción más grande y famoso del mundo de los siglos XX y lo que va del XXI.
