También conocido como el Gólgota, fué el sitio donde fué crucificado Jesús de Nazareth. Un lugar fuera de la ciudad, pero cerca del exterior de las murallas de Jerusalén. Se conocía como lugar de sufrimiento y muerte. Era un sitio para ejecuciones públicas y era conocido como montaña de ejecución; además por haberse encontrado cráneos en el lugar o por al parecer la enorme piedra que servía como lugar de ejecución semejaba a un cráneo, se le llamó lugar «lugar de la calavera».
A ambos lados de Jesús crucificaron a dos ladrones. Uno de ellos se arrepintió y el otro no. Este acto simboliza la humanidad y oportunidad de arrepentimiento; oportunidad de gracia y de redención. Uno de los dos ladrones, los que pasaban por allí, los escribas, los fariseos y los ancianos en son de burla le decían que si era el Cristo, que se salvara a si mismo. Pero Jesús no se podía salvar a sí mismo, porque no había cometido pecado y porque él estaba en esa cruz para salvar. Significativo es que Jesús sobresalía sobre ellos, sobre los que allí estaban y sobre los que pasaban; Jesús estaba en una posición más alta. Los ladrones estaban atados para poder clavarlos; en cambio Jesús estaba clavado, porque estaba allí para desatar y dar vida a los que estaban atados. El primer ladrón representa un corazón endurecido y el otro ladrón exhibió un momento de profundo arrepentimiento y fé.
Germán Nuñez M
Pastor
